Tercer team building: en Quito, fortaleciendo el compromiso con líderes y áreas clave

🏢 Un encuentro decisivo en la capital

El tercer día de team building del proyecto Suyana se vivió en Quito, con un enfoque especial: reunir a los líderes y colaboradores de áreas estratégicas que sostienen la operación diaria y serán piezas clave en el éxito de la transformación que Pinto está impulsando.


👥 Participaron las gerencias y equipos técnicos

En esta jornada estuvieron presentes la gerencia general, encabezada por Carla Pinto, junto con líderes de finanzas, tecnología, diseño de producto, marketing, logística, bodega y otras áreas clave de Quito.
Fue un espacio para reflexionar no solo sobre el impacto del ERP, sino sobre el desafío más profundo: alinear el trabajo de todas las áreas hacia un mismo objetivo, integrando procesos y equipos como nunca antes.


🎨 Actividades que conectan con el ADN de Pinto

Las dinámicas replicaron la esencia de lo vivido en Otavalo y en las tiendas, pero con un matiz especial.
Pintar las camisetas permitió que cada equipo expresara qué significa Pinto y cómo imaginan el futuro, dejando mensajes y símbolos que reflejaron tanto orgullo como expectativas.

La actividad de la lana roja volvió a cobrar fuerza, mostrando que, al igual que los hilos en nuestras prendas, cada persona es indispensable para sostener el tejido de la empresa.

 

🚶‍♂️ Un cierre que dejó huella

El pequeño desfile final, donde los equipos lucieron sus camisetas intervenidas, fue un momento de distensión que selló la jornada con alegría y complicidad.
Pero, sobre todo, reforzó el mensaje que atraviesa todo el proyecto: somos distintos, venimos de áreas con realidades muy diferentes, pero estamos profundamente conectados por el mismo propósito.

 


🚀 Más cerca del gran cambio

Con este team building en Quito, Suyana consolidó un nuevo hito: toda la empresa ha vivido ya una experiencia que combina emoción, reflexión y compromiso con el futuro.

Hoy Pinto está más preparado que nunca para dar el paso que transformará su forma de operar.
Y lo más importante: lo está haciendo con su gente al centro, entendiendo que el verdadero cambio no son los sistemas, sino las personas que los hacen posibles.