Hoy volvimos a la fábrica para hacer el diagnóstico post-lanzamiento del ERP y, más que mirar pantallas, nos sentamos a escuchar. Cada área compartió cómo está viviendo estos primeros días con la nueva herramienta, lo que funciona bien y lo que necesita más trabajo.

Samantha nos contó que, aunque solo algunos manejan el sistema a diario, no todos tienen claras todas las funcionalidades, y que aún hay detalles en la aprobación de órdenes y ajustes que debemos afinar. Andrea, por su parte, destacó que ahora hay menos errores en los reportes y que el control de prendas ha mejorado.

María José nos pidió que adaptemos el sistema para que líderes como Carlos Jurado puedan gestionar viáticos y caja chica directamente desde el ERP. Jocelyn explicó que la planeación es de lo último en activarse, y que espera empezar con ejercicios completos en cuanto los ajustes estén listos.

En producción, Esteban nos dijo que los problemas iniciales se concentraron en tejeduría, control de piso y tinturado, pero que el trabajo se ha ido estabilizando. También compartió su preocupación por la carga de trabajo de Carlos Flores y la necesidad de contar con un respaldo en caso de su ausencia. En corte, Henry Godoy todavía está en proceso de adaptación, y en bordado y estampado falta capacitación y herramientas.

En bodega de insumos, Yadira mantiene un control sólido, aunque señaló que algunas órdenes llegan con descripciones incompletas. Elvis, desde tela terminada, aporta un seguimiento valioso de movimientos. En mantenimiento, detectamos una falta de coordinación entre Marcelo y Freddy que debemos resolver para que el área fluya mejor.

En calidad, Esteban ve a Carla y Flor trabajando sin mayores problemas, aunque se detectaron errores de datos que afectan la trazabilidad. Grisel, desde el laboratorio, está digitalizando gestiones y afinando el control de diferencias de color, aunque enfrenta retos con las codificaciones.

Escuchar estas voces nos confirma que el sistema ya está generando mejoras reales, pero también que cada ajuste, cada capacitación y cada conversación son esenciales para que la herramienta potencie el trabajo de todos. El compromiso de quienes la usan día a día es el motor para que sigamos avanzando.