En la recta final de la transformación digital de Pinto, el miércoles 30 de julio marcó una jornada clave. Con el foco puesto en el acompañamiento técnico y humano, el equipo del proyecto Suyana regresó a la fábrica de San Miguel para realizar una ronda de seguimiento con las áreas operativas que forman la columna vertebral de la producción.

A pocos días del Go-Live, lo técnico y lo emocional se entrelazaron: fue momento de cerrar evaluaciones, resolver dudas, revisar planes de contingencia y, sobre todo, reforzar el compromiso colectivo que este cambio necesita.

Desde primera hora, líderes y colaboradores de distintas áreas fueron abriendo sus puertas y sus tiempos para conversar. No se trató solo de ver avances o métricas; se trató de estar presentes, de acompañar y de recordar que el cambio se hace juntos, paso a paso.

El recorrido incluyó áreas como producción, planificación, recursos humanos, tejeduría, tinturado, laboratorio de color, bodega de materia prima, control de calidad de telas, bodega de insumos e incluso venta de telas. En cada espacio, se habló de lo que ya está listo y de lo que aún se puede ajustar. Se revisaron los accesos al micrositio, el uso del chatbot, las rutas de soporte y los criterios de evaluación. Y en muchos casos, se activaron los recursos en tiempo real.

Tres áreas destacaron por su nivel de participación y porque lograron abrir, además, una ventana visual de lo que significa este proceso:

 

En Ingeniería de Producto, el equipo liderado por Samantha —aunque ella estuvo ausente por capacitación— trabajó con determinación. Las colaboradoras revisaron fichas, procesos técnicos y los flujos de carga de insumos en el ERP. Con el micrositio abierto frente a ellas, usaron el chatbot para aclarar pasos concretos, demostrando que la herramienta ya es parte de su día a día.

En Bodega de Insumos, Jadira recibió al equipo con total disposición. Se repasaron los procesos críticos: ingreso por peso, validación contra OC, organización por zonas de stock y gestión de sobrantes. La jornada sirvió para afianzar la seguridad del equipo ante el uso del sistema. El ambiente fue sereno, ordenado, y con una clara sensación de preparación.

En Venta de Telas, se conversó directamente sobre flujos comerciales, validación de stock y facturación en sistema. El equipo compartió preguntas muy precisas, lo que permitió afinar detalles clave del proceso. Aquí, más que en ningún otro lugar, se vio la conexión directa entre la digitalización y la experiencia del cliente final.

Más allá de los procesos, lo que se vio en esta jornada fue algo más valioso: gente preparada, consciente de lo que viene y decidida a hacerlo bien. Cada charla, cada repaso técnico, cada ejercicio con el chatbot fue un gesto de compromiso.

El Go-Live no es un punto de llegada: es el comienzo de una nueva etapa. Y esta visita fue la mejor señal de que Pinto está lista para dar ese salto, desde donde todo comienza: su fábrica.